miércoles, 18 de marzo de 2009

Dormir o no dormir, esta es la cuestión.


La Madre del Año ha recibido variadas quejas sobre el ser madre y las horas de sueño. Mujeres que aún no se embarazan preguntan angustiadas: ¿Dejamos de dormir plácidamente hasta las 12 del día? Si. Nunca más pones un despertador, gracias al gritito natural de las 7 AM, de lunes a domingo. ¿Dejamos la sagrada siesta dominical? Si. A menos que la familia entera se emborrache y duerman todos a pata suelta. ¿Dejamos de dormir de corrido? Si. Nunca más nada te despertó. Nunca más dormiste como tronco. Depende del carácter del cachorro(a), claro está. Existen esos raros niños perfectos.

Esta madre comprobó que el mal y poco sueño provoca estragos en el carácter, puntudas peleas conyugales y esperadas reconciliaciones. Pero cuando logras dormir lo haces tan profundo que descansas, abrazas a tu hijo y no quieres que nada le pase. La Madre del Año recomienda: acostarse temprano, disminuir las salidas en la semana, carretear temprano y pasarse la pelota. Así te tragas la rabieta y te das cuenta que no importa pasar de las 12 a las 6 o 5 horas de sueño.

¿Duermes? Menos. ¿Descansas? Si. ¿Se termina alguna vez? No creo. ¿Te acostumbras? Absolutamente. ¿Vale la pena entonces? De todas maneras.